En el consultorio, en los diferentes espacios a los cuales he sido invitada como conferencista y, en general, en todos los lugares que tienen que ver con mi oficio, hago esta pregunta y hoy te la quiero hacer a ti.
¡No logras imaginar la cantidad de expresiones tan variadas que, frente a ese interrogante he escuchado a lo largo de estos años de ejercicio profesional! Desde “un templo sagrado”, hasta “algo tan desechable como un vaso de icopor”. Lo hermoso es que todas las respuestas son verdaderas por más contradictorias que sean entre ellas. Son verdaderas para quien la expresa, son respetables y están cargadas de información.
“Simplemente soy…”
No me define mi nombre, ni mi edad, ni lo que decidí estudiar y tampoco lo que he logrado.
No me define mi estado civil, ni mi foto de perfil, tampoco me definen mi historia, mis tropiezos ni mis victorias… Te cuento un poco de mí porque eso hace parte de cualquier relación: conocernos.
Debes saber que a mí me encantaría saber de ti.
(Seguramente también tú)
Es que por lo menos en esta tierra y en esta experiencia que conocemos como “vida”, no existe la posibilidad de tener más de un cuerpo. Si por alguna circunstancia pierdes un brazo o una pierna, no tienes acceso a unos nuevos de carne y hueso. Eso pasa con todos los órganos y funciones en nuestro sistema.
Esto que acabas de leer lo sabemos todos los mortales y aun así no hacemos lo pertinente para cuidar del único vehículo que tenemos para disfrutar este hermoso viaje. Curioso, ¿verdad?
Es frecuente ver cada vez a más y más personas haciendo una y otra dieta, implementando nuevas formas de ejercitarse, invirtiendo importantes sumas de dinero en programas y medicinas para conseguir una mejor calidad de sueño, etc, etc.
¡Todo eso está muy bien!
En este Webinar te compartiré las claves de lo que realmente funciona, te explicaré el proceso exacto, el paso a paso, el camino recorrido con la mente despierta y el corazón conectado para que recuperes tu peso sin hacer grandes sacrificios.
Esa parte de la salud que no se mide en un análisis de sangre ni de orina, que no se ve en una radiografía ni en un TAC, pero que indiscutiblemente y de forma evidente, logra impactar (para bien o para mal) el funcionamiento de nuestra biología, de nuestras células.
Lo he experimentado, lo he comprobado en mí y en muchos pacientes: El cuerpo expresa lo que no hemos podido reconocer ni expresar.
Webinar Exclusivo
Los 5 criterios básicos para la perdida de peso
Aprender a escuchar a tu cuerpo, recibir amorosamente el mensaje que ese dolor, que esa grasa, que ese número que ves en la báscula y que tanto te molesta viene a traerte son algunos de nuestros objetivos.